Bienvenidos

Podríamos llamar a esto “La Lomaza 2.0” pero ya que son tantos cambios los que hemos hecho, vamos a mantener al menos el nombre original, ¿no?

Todos los días los periódicos nos recuerdan la crisis por la que estamos pasando y que algo fundamental para sobrevivir en una situación así es ser emprendedor. Han sido casi 10 años y nuestro querido restaurante, como todo en esta vida, necesitaba un aire nuevo. Nosotros ya tenemos un negocio, un negocio del que no nos podemos desprender, por el cariño que le tenemos y por el cariño que os tenemos, pero eso no significa que no podamos ser emprendedores. Y es que para ser emprendedor no hace falta crear algo, también sirve mejorar lo ya creado, y a la vista está que esto ya no es lo que era. Un local completamente remodelado, con un diseño más joven y desenfadado pero a la vez elegante y formal, nuevo material como las nuevas cartas de diseño, presencia en internet con la FanPage de Facebook y la cuenta de Twitter, y qué decir de las promociones que estamos haciendo para ayudar a nuestros clientes a no quedarse sin un euro en el bolsillo cuando quieran cenar un fin de semana. Muy bien, ya hemos emprendido, hemos destruido para crear, hemos dado un paso atrás para dar un salto hacia delante, nos hemos actualizado. Pero… ¿verdad que el sabor de la comida es mejor cuanto más original es? Cuanto más… ¿tradicional? Y ¿verdad que prefieres el aprecio de una persona conocida que la fría perfección de alguien desconocido? En La Lomaza creemos eso, y creemos que si algo funciona y llama la atención por bien, no se debe modificar. Por eso hemos cambiado lo demás para que una vez que estéis con nosotros os encontréis más a gusto, pero hemos decidido mantener la esencia, porque igual que una piscina sin agua o que un museo sin cuadros, si en La Lomaza no encuentras ese sabor clásico que te hace repetir o esa confianza que te hace sentir como en casa, no va a ser lo que debería.

Dicho esto, ¡BIENVENIDOS de nuevo a LA LOMAZA!